Hace unos días se recordaba la lucha de las mujeres a través del tiempo por equidad en derechos y el fin de la violencia de género entre otras consignas. Fue un 8 de marzo de 1857 que obreras de la un fábrica textil murieron en un incendio debido a que los patrones habían cerrado las puertas del lugar para evitar robos y cuando el incendio comenzó, prácticamente nadie pudo escapar. 123 mujeres y 23 hombres murieron ese día. Y ese día también marcó el momento en el que ya no pudo detenerse el movimiento femenino. Igual paga, derechos sobre su propio cuerpo, reconocimiento de las tareas domésticas como trabajo que no es remunerado y despertar conciencia sobre la tristemente alta tasa de feminicidios son algunas de las consignas que se enarbolan todos los 8 de marzo que ya se han convertido en días de lucha y no días para felicitarte por “ser mujer”. 

¿Y qué tiene que ver el ambiente con todo esto? 

Según la ONU, las mujeres y las niñas son las principales víctimas de los desastres naturales o problemáticas ambientales derivadas del cambio climático o por depredación ambiental. Un ejemplo son las mujeres y niñas que deben recorrer grandes distancias para conseguir agua potable y se transforman en personas vulnerables a distintos tipos de violencia. En lugares donde falta saneamiento, el uso de las letrinas al aire libre, también las deja vulnerables. Pero además, se ha constatado que en lugares donde suceden o han sucedido desastres naturales o viven en lugares en los que la problemática ambiental afecta a la economía local, la violencia doméstica aumenta hasta un 300%. 

Mujeres yendo a buscar agua. Una imagen que tal vez nos parezca lejana pero la falta de agua potable es una realidad que también nos toca a nosotros.

¿Y qué tiene que ver con el Partido de la Costa? 

Todo. Imaginémonos al Partido de la Costa de aquí a 30 años si seguimos con políticas ambientales inexistentes. Nuestro mayor bien ambiental, las playas, serán las más afectadas. Habrá balnearios sin playas como Mar del Tuyú o Las Toninas. Los desagües pluviales, un tema que parece no importarle mucho a nadie, van a la playa y con un posible aumento de la población prevista a llegar a 100.000 personas, la erosión y contaminación costera aumentará. La falta de agua potable que ya es una realidad para muchos empeorará ya que contamos con un solo acuífero al que estamos matando. Todo esto traerá una crisis socioeconómica enorme para quienes vivimos aquí. Y si seguimos los datos de la ONU, quienes más se encuentran afectados a raíz de problemas ambientales son las mujeres y las niñas. Todo tiene que ver con todo. 

¿Qué podemos hacer entonces? 

Sabemos por ejemplo, que la mayoría de las veces que encontramos un hogar monoparental estamos frente a una mamá, abuela, tía que está sola y que se encarga de chicos pequeños. El Partido de la Costa se beneficiaría de sobremanera con la creación de cooperativas que apuntasen al cuidado ambiental como el reciclaje. ¿Qué tal fortalecer a estas mujeres y a otras en situación de vulnerabilidad a través de ellas? Es solo una idea. Y hay muchas. 

Uno de los objetivos de desarrollo sostenible a conseguir en los próximos diez años es la igualdad de género. Ojalá que podamos alcanzarla antes de 2030. 

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NdR Talleres | Ciclo 2020

Ianina Zubowicz

Soy licenciada en educación primaria. Cuento con una diplomatura en Desarrollo Sostenible otorgado por la UTN. Realizando un posgrado en la Universidad de Quilmes en Ambiente y Desarrollo Sustentable.

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